terça-feira, abril 14, 2009

Lo diré corto, lo diré rápido y lo diré claro: yo no creo que el periodismo sea un oficio menor, una suerte de escritura de bajo voltaje a la que puede aplicarse una creatividad rotosa y de segunda mano.
Es cierto que buena parte de lo que se publica consiste en textos que son al periodismo lo que los productos dietéticos son a la gastronomía: un simulacro de experiencia culinaria. Pero si me preguntan acerca de la pertinencia de aplicar la escritura creativa al periodismo, mi respuesta es el asombro: ¿no vivimos los periodistas de contar historias? ¿Y hay, entonces, otra forma deseable de contarlas que no sea contarlas bien?

(Leila Guerriero, in El Mal Pensante - www.elmalpensante.com)

Concordo, assino por baixo. Tenho pena de não contar tantas histórias como gostaria. Um dia ainda hei-de fazê-lo bem, como deve ser, como sempre quis. E depois hei-de fartar-me e querer fazer outra coisa qualquer. Só para depois ter saudades...

1 comentário:

Fátima disse...

Vais conseguir. Eu sei.